Guía de excelencia para la seguridad técnica
En el entorno industrial y de la construcción, el Equipo de Protección Individual (EPI) es la última barrera entre el profesional y el riesgo. Sin embargo, llevar un EPI no es sinónimo de estar protegido; la seguridad real reside en el uso efectivo, la elección técnica y el mantenimiento riguroso.
Desde ALLTREK SUPPLIES, analizamos las mejores prácticas para elevar el estándar de seguridad en tu organización.
1. La elección del EPI
Escoger un equipo no debe ser un trámite administrativo, sino un análisis técnico. Un EPI mal seleccionado puede generar una falsa sensación de seguridad o, incluso, nuevos riesgos (como la falta de visibilidad o destreza).
- Evaluación del riesgo específico: No todos los cascos protegen igual, ni todos los guantes resisten los mismos químicos. Es vital cruzar la normativa (Marcado CE) con la tarea real.
- Ergonomía y confort: Un equipo incómodo acaba siendo utilizado de forma incorrecta. La ajustabilidad es clave: si el operario se siente cómodo, el cumplimiento de la norma aumenta orgánicamente.
- Compatibilidad: Si un trabajador usa protección auditiva, casco y gafas simultáneamente, los equipos deben ser compatibles entre sí para no comprometer su sellado o sujeción.
2. Mejores prácticas en el uso diario
El mejor equipo del mundo falla si el factor humano no acompaña. La cultura preventiva se demuestra en los pequeños detalles:
- Inspección pre-uso: Antes de cada jornada, el profesional debe realizar un chequeo visual rápido. ¿Hay fisuras en el casco? ¿Están desgastados los absorbedores de energía del arnés? ¿Las lentes de las gafas están rayadas?
- Ajuste personalizado: Un arnés holgado o una mascarilla mal sellada pierden hasta el 90% de su eficacia. La formación en el ajuste correcto es tan importante como el equipo mismo.
- Uso exclusivo: Los EPIs son nominales. El intercambio de equipos no solo es una cuestión de higiene, sino de ajuste y trazabilidad del desgaste.
3. Mantenimiento y Almacenamiento: Prolongando la vida útil
Un EPI es una inversión en la integridad del equipo humano. Para asegurar su funcionamiento, el cuidado post-jornada es fundamental:
- Limpieza técnica: Seguir las instrucciones del fabricante. El uso de disolventes agresivos en plásticos o textiles técnicos puede degradar las propiedades de protección sin que se aprecie a simple vista.
- Almacenamiento adecuado: Los equipos deben guardarse en lugares secos, frescos y protegidos de la luz solar directa. La radiación UV es uno de los mayores enemigos de los polímeros de cascos y cuerdas.
- Gestión de la caducidad: Todo equipo tiene un ciclo de vida. Es vital llevar un registro de las fechas de fabricación y retirada, especialmente en equipos de categoría III (protección contra riesgos mortales).
Un compromiso compartido: Más que suministros, seguridad real
En ALLTREK SUPPLIES, entendemos que detrás de cada suministro hay una persona que confía su vida a un equipo. Por ello, queremos poner en valor no solo a las empresas que adquieren los mejores materiales, sino a:
- Los responsables de compras y PRL, que priorizan la calidad técnica sobre el coste.
- Los operarios, que mantienen su equipo con el rigor de quien sabe que es su mejor herramienta.
- Los técnicos, que supervisan que cada elemento esté en condiciones óptimas.
La seguridad no es un gasto, es el activo que permite que todo proyecto llegue a buen puerto.
¿Necesitas asesoramiento técnico para renovar tus equipos?
En ALLTREK SUPPLIES te ayudamos a seleccionar la solución técnica que mejor se adapta a los desafíos de tu sector.
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